martes, 9 de abril de 2013

Un punto azul pálido




Un punto azul pálido es una fotografía de la Tierra tomada por la sonda espacial Voyager 1 desde una distancia de 6 000 millones de kilómetros. También es el título de un libro de Carl Sagan inspirado en esta fotografía. La imagen muestra la Tierra como una mota o punto de luz casi imperceptible debido al fulgor del Sol. La foto fue tomada el 14 de febrero de 1990. En 2001 fue seleccionada por Space.com como una de las diez mejores fotos científicas espaciales de la historia. 

En su libro publicado en 1994 Un punto azul pálido: una visión del futuro humano en el espacio, el astrónomo Carl Sagan relató sus pensamientos en un sentido más profundo de la fotografía:
“Desde este punto de vista lejano, la Tierra puede no parecer de cualquier interés particular. Pero, para nosotros, es diferente. Consideremos de nuevo ese punto. Eso es aquí. Eso es nuestra casa. Eso somos nosotros. Ahí ha vivido todo aquel de quien hayas oído hablar alguna vez, todos los seres humanos que han existido. La suma de todas nuestras alegrías y sufrimientos, miles de religiones seguras de sí mismas, ideologías y doctrinas económicas, cada cazador y cada recolector, cada héroe y cada cobarde, cada creador y destructor de civilizaciones, cada rey y cada campesino, cada joven pareja enamorada, cada niño esperanzado, cada madre y cada padre, cada inventor y explorador, cada maestro de moral, cada político corrupto, cada “superestrella”, cada “líder supremo”, cada santo y cada pecador en la historia de nuestra especie ha vivido ahí – en una mota de polvo suspendida en un rayo de sol. La Tierra es un muy pequeño escenario en una vasta arena cósmica. Piensa en los ríos de sangre vertida por todos esos generales y emperadores, para que, en gloria y triunfo, pudieran convertirse en amos momentáneos de una fracción de un punto. Piensa en las interminables crueldades cometidas por los habitantes de un lugar del punto sobre los apenas distinguibles habitantes de alguna otra parte del punto. Cuán frecuentes sus malentendidos, cuán ávidos están de matarse los unos a los otros, cómo de fervientes son sus odios. Nuestros posicionamientos, nuestra imaginada auto-importancia, la ilusión de que ocupamos una posición privilegiada en el Universo ... Todo eso es desafiado por este punto de luz pálida. Nuestro planeta es un solitario grano de polvo en la gran penumbra cósmica que todo lo envuelve. En nuestra oscuridad -en toda esta vastedad-, no hay ni un indicio de que vaya a llegar ayuda desde algún otro lugar para salvarnos de nosotros mismos. Dependemos sólo de nosotros mismos. La Tierra es el único mundo conocido hasta ahora que alberga vida. No hay ningún otro lugar, al menos en el futuro próximo, al cual nuestra especie pudiera migrar. Visitar, sí. Colonizar, aún no. Nos guste o no, en este momento la Tierra es donde tenemos que quedarnos. Se ha dicho que la astronomía es una experiencia de humildad, y yo añadiría que formadora del carácter. En mi opinión, no hay quizá mejor demostración de la locura de la soberbia humana que esta distante imagen de nuestro minúsculo mundo. Para mí, subraya nuestra responsabilidad de tratarnos los unos a los otros más amable y compasivamente, y de preservar y querer ese punto azul pálido, el único hogar que jamás hemos conocido.” 

Fuente: Wikipedia

En clase de Didáctica de las Ciencias Sociales tuvimos la ocasión de conocer y encontrarnos con ese interesante texto y ese fabuloso vídeo que lo narra y que ilustra con animaciones el desarrollo del escrito de Sagan y nos muestra la famosa foto tomada desde el satélite.
Ya comentamos en clase sobre la idea del texto acerca de la humildad que debería despertarnos el conocer la inmensidad del universo y lo infinitamente pequeños que somos.
A ese respecto, en este enlace podemos ver una muy didáctica animación en flash que nos muestra la escala del universo desde los límites del universo observable hasta la más pequeña de las partículas:
Comienza con la escala a nivel humano,
moviendo los cursores de la barra inferior hacia la izquierda vamos acercándonos a todo aquello más pequeño que nosotros, hasta llegar a límites más allá de los átomos, y si nos movemos a la derecha terminaremos llegando a la inmensidad del infinito. A lo largo del recorrido vemos diferentes escalas que nos ilustran y nos dan una idea del tamaño relativo de diferentes objetos, lugares y criaturas en comparación con el universo. En el menú superior derecho tenemos un icono para activar o desactivar música de acompañamiento a lo largo de este viaje.
De hecho, si contase con pizarra digital en clase y una buena conexión a internet, es probable que, tras el vídeo de Sagan, pusiera a los alumnos esta animación en flash, para terminar de enseñarles acerca de lo inmensamente pequeños que somos, lo reducido que es nuestro espacio y lo tremendamente valioso que es, pues como decía el gran autor, es el único hogar que hemos conocido

A continuación, debatiríamos sobre el etnocentrismo y nuestra tendencia a creer que solo el mundo que nos rodea es válido, y propondría la creación de un mural, realizado entre toda la clase, en el que apareciesen diferentes escalas de tamaño, desde una bacteria hasta la más inmensa de las montañas, para llegar más allá del universo.
Otra actividad interesante a realizar, escribir un texto, una redacción, desde la perspectiva imaginaria de un ente que observa desde las alturas ese universo reducido a un punto, y sus reflexiones acerca de la inmensidad que hay en ese, para él, pequeño espacio. De cara a que los alumnos empaticen con esa visión, tenemos como recurso la escala en la que podemos ver el pequeño universo que hay por debajo del tamaño del ser humano.
Un recurso más a favor de esta actividad, el uso de Google Earth, que nos permite acercarnos y alejarnos en diversos puntos del planeta y nos ilustra lo enormemente pequeños que somos en comparación con el mundo. Podemos proponer a los alumnos que busquen pequeños puntos, países o ciudades del planeta y hacerles ver la inmensa cantidad de mundos que hay en ese pequeño punto azul que es nuestro planeta.

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