martes, 21 de mayo de 2013

Glogster: La Casa de Austria en España


Un glogster sobre la dinastía de los Austrias en España:

Con diversos links a las biografías de los reyes de esta etapa, material audiovisual y referencias artísticas de los diferentes reinados: cada rey tiene, al lado de su retrato, la imagen de un monumento construido o iniciado durante su reinado. Prácticamente todas las imágenes y textos ofrecen links a diversos materiales.

Una breve cronología de la Casa de Austria: http://www.profesorfrancisco.es/2012/05/cronologia-de-la-casa-de-austria.html

Visita al Santuario de la Victoria

Visita al Santuario de la Victoria, en PhotoPeach


Previa a una hipotética visita con nuestra clase al Santuario de La Victoria de Málaga, expondremos a los alumnos este pequeño pase de diapositivas en el que hablamos en líneas generales del templo y su patrimonio.


 Fuentes consultadas:

http://curiososincompletos.wordpress.com/2011/08/30/252/


martes, 9 de abril de 2013

Un punto azul pálido




Un punto azul pálido es una fotografía de la Tierra tomada por la sonda espacial Voyager 1 desde una distancia de 6 000 millones de kilómetros. También es el título de un libro de Carl Sagan inspirado en esta fotografía. La imagen muestra la Tierra como una mota o punto de luz casi imperceptible debido al fulgor del Sol. La foto fue tomada el 14 de febrero de 1990. En 2001 fue seleccionada por Space.com como una de las diez mejores fotos científicas espaciales de la historia. 

En su libro publicado en 1994 Un punto azul pálido: una visión del futuro humano en el espacio, el astrónomo Carl Sagan relató sus pensamientos en un sentido más profundo de la fotografía:
“Desde este punto de vista lejano, la Tierra puede no parecer de cualquier interés particular. Pero, para nosotros, es diferente. Consideremos de nuevo ese punto. Eso es aquí. Eso es nuestra casa. Eso somos nosotros. Ahí ha vivido todo aquel de quien hayas oído hablar alguna vez, todos los seres humanos que han existido. La suma de todas nuestras alegrías y sufrimientos, miles de religiones seguras de sí mismas, ideologías y doctrinas económicas, cada cazador y cada recolector, cada héroe y cada cobarde, cada creador y destructor de civilizaciones, cada rey y cada campesino, cada joven pareja enamorada, cada niño esperanzado, cada madre y cada padre, cada inventor y explorador, cada maestro de moral, cada político corrupto, cada “superestrella”, cada “líder supremo”, cada santo y cada pecador en la historia de nuestra especie ha vivido ahí – en una mota de polvo suspendida en un rayo de sol. La Tierra es un muy pequeño escenario en una vasta arena cósmica. Piensa en los ríos de sangre vertida por todos esos generales y emperadores, para que, en gloria y triunfo, pudieran convertirse en amos momentáneos de una fracción de un punto. Piensa en las interminables crueldades cometidas por los habitantes de un lugar del punto sobre los apenas distinguibles habitantes de alguna otra parte del punto. Cuán frecuentes sus malentendidos, cuán ávidos están de matarse los unos a los otros, cómo de fervientes son sus odios. Nuestros posicionamientos, nuestra imaginada auto-importancia, la ilusión de que ocupamos una posición privilegiada en el Universo ... Todo eso es desafiado por este punto de luz pálida. Nuestro planeta es un solitario grano de polvo en la gran penumbra cósmica que todo lo envuelve. En nuestra oscuridad -en toda esta vastedad-, no hay ni un indicio de que vaya a llegar ayuda desde algún otro lugar para salvarnos de nosotros mismos. Dependemos sólo de nosotros mismos. La Tierra es el único mundo conocido hasta ahora que alberga vida. No hay ningún otro lugar, al menos en el futuro próximo, al cual nuestra especie pudiera migrar. Visitar, sí. Colonizar, aún no. Nos guste o no, en este momento la Tierra es donde tenemos que quedarnos. Se ha dicho que la astronomía es una experiencia de humildad, y yo añadiría que formadora del carácter. En mi opinión, no hay quizá mejor demostración de la locura de la soberbia humana que esta distante imagen de nuestro minúsculo mundo. Para mí, subraya nuestra responsabilidad de tratarnos los unos a los otros más amable y compasivamente, y de preservar y querer ese punto azul pálido, el único hogar que jamás hemos conocido.” 

Fuente: Wikipedia

En clase de Didáctica de las Ciencias Sociales tuvimos la ocasión de conocer y encontrarnos con ese interesante texto y ese fabuloso vídeo que lo narra y que ilustra con animaciones el desarrollo del escrito de Sagan y nos muestra la famosa foto tomada desde el satélite.
Ya comentamos en clase sobre la idea del texto acerca de la humildad que debería despertarnos el conocer la inmensidad del universo y lo infinitamente pequeños que somos.
A ese respecto, en este enlace podemos ver una muy didáctica animación en flash que nos muestra la escala del universo desde los límites del universo observable hasta la más pequeña de las partículas:
Comienza con la escala a nivel humano,
moviendo los cursores de la barra inferior hacia la izquierda vamos acercándonos a todo aquello más pequeño que nosotros, hasta llegar a límites más allá de los átomos, y si nos movemos a la derecha terminaremos llegando a la inmensidad del infinito. A lo largo del recorrido vemos diferentes escalas que nos ilustran y nos dan una idea del tamaño relativo de diferentes objetos, lugares y criaturas en comparación con el universo. En el menú superior derecho tenemos un icono para activar o desactivar música de acompañamiento a lo largo de este viaje.
De hecho, si contase con pizarra digital en clase y una buena conexión a internet, es probable que, tras el vídeo de Sagan, pusiera a los alumnos esta animación en flash, para terminar de enseñarles acerca de lo inmensamente pequeños que somos, lo reducido que es nuestro espacio y lo tremendamente valioso que es, pues como decía el gran autor, es el único hogar que hemos conocido

A continuación, debatiríamos sobre el etnocentrismo y nuestra tendencia a creer que solo el mundo que nos rodea es válido, y propondría la creación de un mural, realizado entre toda la clase, en el que apareciesen diferentes escalas de tamaño, desde una bacteria hasta la más inmensa de las montañas, para llegar más allá del universo.
Otra actividad interesante a realizar, escribir un texto, una redacción, desde la perspectiva imaginaria de un ente que observa desde las alturas ese universo reducido a un punto, y sus reflexiones acerca de la inmensidad que hay en ese, para él, pequeño espacio. De cara a que los alumnos empaticen con esa visión, tenemos como recurso la escala en la que podemos ver el pequeño universo que hay por debajo del tamaño del ser humano.
Un recurso más a favor de esta actividad, el uso de Google Earth, que nos permite acercarnos y alejarnos en diversos puntos del planeta y nos ilustra lo enormemente pequeños que somos en comparación con el mundo. Podemos proponer a los alumnos que busquen pequeños puntos, países o ciudades del planeta y hacerles ver la inmensa cantidad de mundos que hay en ese pequeño punto azul que es nuestro planeta.

jueves, 4 de abril de 2013

Didáctica de las sociales: ayer y hoy


Aun siendo la historia y la geografía materias de gran interés para mí, no puedo negar que el sistema en que se ha impartido tradicionalmente, y que me dio de lleno en la EGB y el BUP/COU, se basaba casi en exclusiva en la pura memorística. Pese a ello, puedo considerarme afortunado, ya que los profesores que tuve en los tres últimos cursos del colegio fueron unos excelentes narradores de historias que lograron mantener mi interés y pasión por la asignatura, y cimentarme una buena predisposición a afrontarla. 


En cualquier caso, el sentir general hacia el estudio de estas materias ha sido el de tener que soportar un terrible tedio memorístico, lleno de datos a retener que poco o nada conectaban con la mayoría del alumnado: de la famosa “lista de los reyes godos”  a la retención de fechas y números de difícil memorización. En el caso del estudio de la geografía ocurrían sucesos similares, y el conocimiento de relieves, ríos y provincias tendía a volverse muy cuesta arriba.

En nuestros tiempos actuales, en los que se busca esa ansiada nueva enseñanza del siglo XXI, el objetivo de la enseñanza de las Ciencias Sociales se va orientando, más allá de la memorística, al análisis y al desarrollo de conciencias críticas: más que recordar fechas en concreto, es más valioso conocer y ubicar los periodos históricos y analizar el por qué se dieron, siempre desde una perspectiva de adaptación al pensamiento de la época. La simple retención de datos queda cada vez más obsoleta, máxime en esta actualidad en la que los medios de información digital hacen posible la consulta inmediata de cualquier dato puntual. ¡Cuán diferente habría sido el estudio de la geografía teniendo herramientas interactivas como Google Earth o el inmenso material multimedia disponible en la red! Y qué interesante habría sido estudiar historia acompañados de material multimedia que consultar in situ


Comentábamos en clase que, probablemente en un futuro no demasiado lejano, las aulas llegarán a basarse, en un alto porcentaje, en los recursos TIC, que son, como hemos visto, un importante aliado como recurso. No obstante, el factor humano sigue siendo el capital para la didáctica de esta asignatura: si en su momento tuve la suerte de asistir a las clases de buenos docentes que, aún con los métodos de antes, lograron hacerme sentir pasión por la asignatura, el docente de hoy día, con todos los recursos disponibles a su favor, debe creer en lo que hace y dice, y debe disfrutar con aquello que enseñe. Los curriculums, leyes o planes de centro podrán cambiar según la situación, pero la persona docente debe tener sus ideas y principios muy claros: la auto-formación constante, la pasión por la materia y la capacidad para hacer pensar y reflexionar al alumnado: como hemos visto tantas veces a lo largo de la carrera, lograr que los alumnos se hagan las preguntas antes que darles directamente las respuestas a cuestiones que nunca se han planteado.

Existen muchas maneras de afrontar la didáctica de las ciencias sociales, y los recursos para afrontarla son cada vez mayores; no obstante, lo más importante es, ante todo, lograr una experiencia de enseñanza en la que los alumnos aprendan a despertar su mente y conciencia, algo que les ayude a ser libres y a ser capaces de elegir por sí mismos. 


Sobre las Ciencias Sociales como materia que contribuye al desarrollo personal, social y autocrítico de los alumnos, ¿Ha sido siempre así? No podemos olvidar que una de las señales de un estado saludablemente democrático es la preocupación por tener una población bien formada, lo que incluye una enseñanza de las ciencias sociales que sea lo más objetiva posible, dentro de lo siempre difícil que es ser objetivo en estas materias, en especial en la de Historia. Una famosa frase reza que “la historia la escriben los vencedores” y precisamente, más allá de pensamientos y orientaciones personales, es necesario indagar, buscar y pensar con la mayor objetividad posible acerca de los hechos a tratar, buscando en lo factible la libre formación del pensamiento del alumno. 

Si antes todo se reducía al “retén los datos, que luego los interpretarás”, el camino que deberíamos seguir hoy en día es el de “piensa, analiza y consulta los datos”. Son muchas las situaciones en las que podemos encontrar sistemas que no se diferencian demasiado de aquellos centrados en la memorística, mas en nosotros está el luchar contra la inercia del día a día, contra el camino fácil de “repetir lo que está en el libro” y buscar nuevos métodos y estrategias que permitan una enseñanza satisfactoria de estas asignaturas.

¿Qué espero de esta asignatura?

En algún momento de un pasado no demasiado lejano, antes que el grado y antes que la diplomatura basada “en créditos”, existían varias especialidades en magisterio: carreras independientes en las que, aun habiendo contenido en común, cada una de ellas tenía su foco formativo principal; de esta manera, existía un magisterio de Matemáticas, Lengua Española, Ciencias Naturales, Educación Física, Lengua Extranjera, Educación Infantil, Educación Especial, Audición y Lenguaje… y Sociales. Este último es el Magisterio que me habría gustado estudiar, desaparecido ya en tiempos pre-Bolonia e incluido en la generalista “Diplomado en Maestro de Educación Primaria”.

Sin pretender ser un portento de conocimientos en la materia (nada más lejos, de hecho) siempre me han gustado mucho las disciplinas de Geografía (en especial la humana) e Historia, por lo que, a falta de una carrera completa, llevo esperando esta asignatura desde el primer curso del grado. 

¿Qué espero de ella? Poder alcanzar la formación y madurez que me permita transmitir los conocimientos propios de su materia a las nuevas generaciones de estudiantes; y aún más, aprender a generar en ellos conciencia crítica, pensamiento propio y conocimiento de la realidad social en la que viven.

Y si fuera posible lograr que adquiriesen pasión por la historia y esto les ayudase a generar hábitos lectores, de pensamiento social, ético, capacidad para analizar los hechos, conocer el mundo y potenciar su imaginación, y ampliar su cultura general, creo que podría darme por satisfecho en mi labor docente.

A nivel personal, espero que me ayude a mi mismo a potenciar todo lo anteriormente expuesto y a descubrir nuevos caminos en el conocimiento y el desarrollo humano.